“Precisamos assentar nosso crescimento na poupança interna e defender nossos recursos”, afirma Aldo Ferrer.
Escrito por Imprensa, postado em 24 dEurope/London novembro dEurope/London 2008
Ex-ministro, diretor da cátedra de Estratégia Econômica Internacional da Universidade de Buenos Aires e uma referência intelectual do pensamento econômico latino-americano, Aldo Ferrer destaca, em entrevista à Carta Maior, as dificuldades que a crise atual impõe à luta pelo desenvolvimento regional. E rechaça o fatalismo econômico diante da crise. “Nossos países não têm possibilidade alguma de mudar o mundo, mas temos a responsabilidade intransferível de decidir o lugar que ocuparemos nele”.
O papel da integração sul-americana na resistência à crise
O avanço da integração no MERCOSUL e a ampliação das relações políticas e diplomáticas na UNASUL abrem a possibilidade de ações conjuntas frente à crise. Sem dúvida, porém, essa possibilidade é limitada pelas assimetrias de escala, bem como entre níveis relativos de desenvolvimento, ademais, de contextos e políticas macro-econômicas distintas. O fato é que cada país tem a responsabilidade primeira de responder à turbulência externa.
Na medida em que se conseguir colocar a casa em ordem, teremos maior capacidade de criar espaços monetários para uso das moedas locais, bem como instalar clearings (caixas de compensação para ajuste de déficits, impedindo desequilíbrios que inviabilizam o comércio regional), incluindo-se a criação de fundos de contingência e um banco de desenvolvimento regional (do qual Brasil e Argentina podem se beneficiar menos, mas que será muito importante para outros, como Uruguai e Paraguai).
Evitar que a crise promova uma guerra comercial no MERCOSUL
A medida mais urgente de coordenação nesse momento é evitar que o impacto da contração dos mercados mundiais sobre cada país sul-americano seja transferido aos demais. Esse contágio provocaria uma espiral regressiva nas relações comerciais dentro do bloco. É preciso evitar o protecionismo intra-regional; ao mesmo tempo, é imperioso administrar as peculiaridades que afetam o comércio em cada país, acionando a mediação do Mecanismo de Adaptação Competitiva;
Prerrogativa política: definir o espaço a ocupar no mundo pós-crise
Nossos países não têm possibilidade alguma de mudar o mundo, mas temos a responsabilidade intransferível de decidir o lugar que ocuparemos nele. Historicamente não escolhemos bem. Por isso, dois séculos depois da independência continuamos a ser economias periféricas e subdesenvolvidas.
Temos que viver com o que temos; assentar nosso crescimento na poupança interna; defender nossos recursos; consolidar equilíbrios macro-econômicos; repartir melhor a renda e a riqueza; transformar a estrutura produtiva; ampliar o grau de educação e promover a integração das estruturas produtivas nacionais. Essa empresa é, em primeiro lugar, um desafio que cada país deve assumir com seu povo.
Para que possamos fazer políticas regionais, os Estados membros têm que ter capacidade de implementar políticas nacionais. É assim que a integração do MERCOSUL e a UNSAUL poderá fortalecer as esferas nacionais abrindo novas frentes comuns de luta no plano internacional. Hoje, podemos dar bons conselhos, nada muito além disso, no que diz respeito à nova arquitetura financeira mundial.
A Argentina resiste mas não pode incorrer no erro de valorizar o juro e a moeda
A Argentina resiste bem à crise financeira internacional porque o país se financia com poupança interna, sem acesso ao crédito internacional; não tem sofrido bolhas especulativas e seu reduzido setor financeiro está sólido e líquido.
O BC argentino tem bom nível de reservas, cerca de US$ 50 bilhões. Todos os problemas argentinos são de fabricação interna, não resultam da crise internacional. Entre eles, o conflito com os ruralistas; a polêmica sobre o regime de previdência, a inflação e a valorização cambial. O impacto da queda nos preços das commodities sobre o balanço de pagamentos está por vir ainda. Mas o maior risco atualmente, para a atividade econômica e o emprego é que o Governo – ao contrário das políticas que permitiram a recuperação nacional- siga agora uma receita de dólar barato e juro alto.
Leia a seguir (em espanhol) excertos do artigo enviado por Aldo Ferrer para a Carta Maior (publicaremos o artigo na íntegra em português):
I) “(a crise abriu) un vacío en el pensamiento hegemónico de los centros, como sucedió desde la crisis de los años treinta hasta principios de la década de 1970.
Fue en ese escenario que surgió, en América Latina, un pensamiento alternativo liderado, primero, desde la Argentina y, luego, desde la CEPAL, por Raúl Prebisch. Ahora, en el marco de la crisis mundial del 2008 y de los pobres resultados del neoliberalismo en nuestros propíos países, volvemos a confrontarnos con el desafío de analizar la realidad desde nuestras propias perspectivas y diseñar estrategias viables de desarrollo, nacional y regional, dentro del orden global”
II) En América Latina estas políticas, definidas como el “Consenso de Washington”, dieron lugar a estrategias que, en la Argentina, culminaron con el endeudamiento hasta el límite de la insolvencia y la extranjerización del control de los principales sectores y empresas de la economía nacional. Los tipos de cambio sobrevaluados, prevalecientes en varios países, en el transcurso de la década de 1990, debilitó la competitividad de las economías y atrajo capitales especulativos, en un escenario de abundancia del financiamiento internacional”.
III) “Las políticas “neoliberales” fueron propicias para la contínua expansión de las corrientes de capitales especulativos(…)Finalmente, la crisis de las hipotecas subprime arrastro a la totalidad de los mercados financieros, incluso a las operaciones interbancarias y al crédito. Entre principios de octubre de 2007 y 2008, la caída de los valores en todos los mercados de capitales del mundo, supero los 27 trilhões de dólares, equivalentes a casi dos veces el PBI de los Estados Unidos y el 40% del mundial”
IV) “En diversos momentos, la especulación globalizada dio lugar al estallido de crisis en los mercados, (…) Sin embargo, en ningún caso, hasta el descalabro del 2008, la crisis comprometió a la totalidad de las plazas de los países centrales (inclusive las operaciones bancarias y el crédito de consumo e inversión) y al mercado financiero internacional ni afecto, como ahora, a la economía real.
V) Las supuestas “expectativas racionales” de los mercados que, en la realidad, son la expresión extrema de la especulación irracional, será rescatada por las “decisiones racionales” de los Estados de las mayores economías industriales.
VI) La magnitud de la crisis del 2008 es solo comparable con la de la década de 1930. Pero las condiciones de la economía mundial han cambiado tanto que la comparación se agota en la magnitud de las caídas de las cotizaciones en mundo del dinero. En aquel entonces los productos primarios representaban 2/3 del comercio mundial y existía un bajo nivel de interdependencia de las mayores economías. Prevalecían, también, las fracturas políticas en el escenario europeo, la baja presencia del gasto publico en la demanda agregada, el predominio del paradigma neoclásico y la emergencia de los Estados Unidos como nueva potencia hegemónica incapaz de ordenar el sistema, como lo había logrado Gran Bretaña hasta la Primera Guerra Mundial.
VII) Estas realidades determinaron las políticas de “sálvese quien pueda” y el consecuente derrumbe de las reglas del orden mundial, incluyendo el patrón oro y el régimen multilateral de comercio y pagos. Finalmente, la crisis financiera arrastró a la economía real y provocó la mayor debacle de la historia del capitalismo.
VIII) Nada de esto es posible hoy en día. El comercio internacional y la cadenas de valor de las principales economías industriales están integradas en un mercado global e interdependiente. Las manufacturas de las industrias de la frontera tecnológica abarcan proporciones crecientes de las transacciones internacionales, las cuales, en una proporción elevada (alrededor del 25% del comercio mundial), son comercio intrafirma al interior de las corporaciones transnacionales.
IX) Aún en el periodo de la hegemonía neoliberal y antes de la reciente intervención masiva, el estado en los países centrales, generaba alrededor del 40% de la demanda agregada. A su vez, las plazas financieras están profundamente integradas como vuelve a revelarlo el alcance global del actual tsunami del mundo del dinero.
X) Por último, los mismos países que impulsaron la restauración neoliberal y la desregulación de la especulación financiera, bajo el liderazgo de Reagan y Thatcher, están encabezando la intervención masiva para rescatar al sistema de sus propios problemas-
XI) El déficit de los pagos internacionales de la economía norteamericana instaló una función keynesiana a nivel global. Algunas de las economías más dinámicas, como fue la del Japón en su fase de expansión y, actualmente, China, tienen una capacidad de generación de excedentes y de ahorro que no es totalmente absorbida por la inversión, aunque supere, como en China, el 30% del PBI.
XII) Pasada la extraordinaria crisis del 2008, se verá que siguen en pie los mismos problemas anteriores al tsunami financiero actual. Vale decir, las asimetrías en la capacidad de los países de de gestionar el conocimiento y crecer, las agresiones al medio ambiente, las amenazas a la paz y la seguridad internacionales
XIII) los países centrales saquen conclusiones de estos hechos y observen que, con esfuerzos muchísimos menores que los empleados para rescatar al sistema de sus propios problemas, sería posible poner en marcha programas de cooperación internacional. Los mismos serían decisivos para acabar, en plazos históricos breves, con las calamidades que afectan a centenares de millones de seres humanos y, en ese contexto, contribuir a erradicar la violencia, el narcotráfico y otros azotes observables en el mundo contemporáneo. Permitirían, también, transferir la actual función keynesiana del déficit de los pagos internacionales de los Estados Unidos a los programas de cooperación para el desarrollo económico y humano a escala planetaria.
XIV) ¿Qué enseñanzas nos dejan los acontecimientos actuales a países en desarrollo, como Argentina y los hermanos de América Latina? (…) Así como Keynes vuelve al Norte, aquí, en el Sur latinoamericano, vuelven Raúl Prebisch, Celso Furtado y los otros fundadores del estructuralismo latinoamericano, como referencia esencial para enfrentar con éxito los desafíos que plantea la emergencia de un nuevo orden mundial.










